Cuando cumplí 15 años estalló la guerra y me fui a Pedralbes para ir al frente, pero me echaron para atrás porque era muy joven para combatir. Barcelona estaba toda colectivizada, y entonces me puse a trabajar en un taller mecánico. En 1938 combatí en el frente de Cataluña. Huí a Francia en 1939 y pasé por diversos campos de concentración hasta 1941, cuando salí a trabajar en el muro Atlántico para los nazis. Pude evadirme y contacté con la red clandestina del grupo Ponzán. Fui detenido nuevamente en el 42. Cuando me liberaron, me interné clandestinamente en España para seguir luchando. Fui detenido en varias ocasiones, y pasé largas temporadas en las cárceles franquistas.

Abel Paz en 2007 | Fotografías: Aitor Fernández
Esto es la recuperación de la entrevista realizada por AITOR FERNÁNDEZ al anarquista ABEL PAZ (1921-2009) el 6 de febrero de 2007 en Barcelona.
¿Abel, por qué se cambio el nombre?
Me cambié el nombre en la clandestinidad, Abel Paz es la Paz al cuadrado. Yo no quiero guerras.
¿Sus ideas anarquistas vienen, de alguna manera, de su educación racionalista?
Mis padres ya tenían ideales de izquierdas, eran jornaleros en Almería y ya se venía mascando la injusticia en la clase obrera. Como decía Durruti, “yo soy anarquista por intuición”. Vine con mis padres a Barcelona y estudié en escuelas racionalistas. ¿Sabes quién es el de ese cuadro? Es Ferrer i Guàrdia, el que diseñó la escuela nueva del anarquismo, en época de la República, bueno, y antes de la República también. Los sindicatos se transformaban en escuelas para los chiquillos y los adultos, eso son las escuelas racionales, de la razón, separadas de la religión.
¿Qué queda de válido de la revolución anarquista a día de hoy?
Del anarquismo todo es válido a día de hoy, porque el anarquismo no es una teoría, es un proyecto de sociedad. Y las sociedades cambian de acuerdo al progreso y el anarquismo se reinterpreta, con lo cual es perfectamente válido. Hoy hay muchas cosas que se hacen y que se toman del anarquismo, aunque todavía faltaría muchísimo que tomar de él, porque como te digo, el anarquismo es una forma de vivir, no una teoría estática.
¿Todavía hay muchos tabús que superar en España?
Todavía hay que separar muchas cosas, como la religión, que creo que todavía está muy metida en España. España es un caso especial en Europa, porque los cuarenta años de Franquismo hicieron retroceder a España dos siglos, se ha venido metiendo el veneno a las gentes, pero poco a poco se va superando todo eso.
¿Porqué siempre habla de la “dulcificación de la guerra civil”?
Aquí no hubo una guerra civil, hubo una guerra de clases. ¿A ti que te han enseñado de la Guerra Civil? Se enseña que hubo tiros, que hubo hambre, muertos… No se enseña que realmente que lo que hubo fue una guerra de clases.
A mí no me enseñaron nada de guerra civil, mucho menos de guerra de clases.
Todavía lo podéis saber…
¿Qué influencia tuvo el comunismo en la pérdida de la guerra y de la revolución anarquista?
Ten presente que, la política de Stalin, jugó un papel muy importante dentro de la guerra española, y los comunistas españoles se regían por la política de Stalin, y entonces ellos intentaban llegar a la práctica las consignas que venían de la URSS y la URSS no estaba para hostias. A la URSS no le interesaba la revolución y nosotros estábamos contra todo el mundo… El partido comunista fue un partido de contrarrevolución, todos los perjudicados por la revolución se hicieron participados por los comunistas. Los comunistas se presentaban como “el partido del hombre” y, claro, pues eso tenía que tocar, tenía que chocarse.
¿Por qué los anarquistas se quedaron solos? ¿Por qué no existió una unión de las fuerzas de izquierda?
No fuimos sólo los anarquistas, todo el mundo nos quedamos solos. ¿No ves que aquí, se hizo la Reforma Agraria, que no se había hecho y se socializó la industria? Todo eso pues, forma parte del mundo capitalista, y por eso automáticamente este mundo se puso en contra de esta Revolución, para evitar que se contagiara al resto de países. Es muy difícil de explicar todo esto, pero la realidad es que los socialistas luchaban con los comunistas, los republicanos y los anarquistas luchábamos contra todos, bueno, no contra todos, sino que estábamos ahí en la batalla, luchando con ellos pero sin ellos… No recibíamos ayudas de nadie, pero es normal, nosotros hicimos que la economía se colectivizara y eso no les interesaba a todos. Aquí nosotros éramos los apestados.
¿Cómo se veía a la mujer y al amor en la revolución anarquista?
La mujer forma parte de la sociedad, es un ser humano y por lo tanto tiene los mismos derechos que un hombre, y no es un instrumento del hombre. Tú te unes con una mujer, pero no para explotarla, por el placer de convivir con el sexo opuesto, una aventura amorosa, y compartiendo las tareas, y más si hay hijos.
¿Por qué cree que existe todavía el maltrato a la mujer?
El maltrato a la mujer viene de la influencia religiosa. En el Congreso de Letrán en 1520 ya se adopta esta base. A la mujer siempre se le había tratado como un ser secundario, pero en este congreso se fue más allá. Se entregó la mujer al hombre como un objeto que permitía la reproducción, como una criada del hombre, y por otro lado se mantenía el género de las putas. La puta era un objeto de placer y la mujer un objeto de reproducción.
En el siglo XIX había tres lacras en España: los naipes, el alcohol y lo deportivo. Los hombres se emborrachaban y pegaban a sus mujeres, pero eso estaba consentido por el país y por la religión. Pero después comienzan las organizaciones obreras, y las mujeres comienzan a ingresar en ellas. Si una mujer sufría maltrato, acudía a ellas y lo explicaba, y la organización le cantaba las cuarenta al marido. Si repetía, lo expulsaban de la organización y le negaban hasta el saludo. La respaldaban en base a los ideales.
Usted que ha estudiado tanto los pasos de Durruti, ¿cree que existe alguien hoy como él?
El anarquismo está en la gente, va unido a la libertad. Los artistas son revolucionarios, porque el Arte es revolución y por lo tanto es anarquismo. Hay un anarquismo visceral, viviente, en España, y algunos artistas lo reflejan en su modo de escribir, por ejemplo, o de darle solución a los problemas. Porque como te he dicho el anarquismo es una forma de vida, y eso no se puede destruir. Hay muchos artistas que me gustan en ese sentido, lo que pasa es que a muchos no se les suele dar oportunidades o promoción. En Cataluña Tàpies por ejemplo, es el ejemplo que se da de arte, antes fue Dalí y ahora es Barceló… pero son ejemplos del arte burgués, se pone uno como el ejemplo, pero hay muchos artistas.
¿Por qué siempre pone a Durruti como el ejemplo más puro del anarquismo?
Porque era una persona con ideas propias, un compañero más que predicaba con el ejemplo. Ahí radica su grandeza.
¿Qué opina sobre la forma en que murió Durruti?
O fue un accidente o fue un atentado, pero no fue un ajuste de cuentas. Se ha especulado mucho con la muerte de Durruti, hasta que habían sido los propios compañeros… Yo tengo convencimiento que fueron los comunistas, no los españoles, sino los rusos. Durruti dio una carta a los obreros rusos para que apoyaran la revolución española. Decía que ahora Oriente era quien debía de ayudar a occidente a hacer la revolución. Pero en esa carta no se lee el nombre de Stalin por ningún lado. Eso no debió de gustar. Entonces se vería que la revolución que se estaba haciendo en España era diferente.
Cuando regresa a España en clandestinidad, ¿con qué mentalidad se encuentra?
Había mucho miedo, pero los ideales de la gente claro que no estaban destruidos, estaban “mudados”. La gente simulaba, tenía como una doble vida y actuaba de una forma en sociedad por el miedo. En clandestinidad había cuarenta mil afiliados, pero la lucha es de otra forma, porque las gentes se adaptaban a lo que había, por sobrevivir.
Muere Franco, acaba la dictadura, pero España no vuelve a ser la de antes…
No, claro, ¿cómo vas a pegar vuelta atrás con 40 años de dictadura? La camisa de la gente había cambiado.
¿Qué es para usted el progreso?
El progreso es darle solución a los problemas, no de un modo capitalista, sino social. La enseñanza, la sanidad, los problemas de la mujer… En fin, todos estos problemas de la vida cotidiana, aprovechándolos con los progresos que existen, adaptándolos a la vida moderna. La tecnología forma parte del progreso, pero no es igual al progreso. El progreso es la mejora del hombre y de la mujer, la mejora de la calidad de vida.
¿Cree que vivimos en democracia y libertad?
No. Todo el mundo se llama demócrata pero no lo son. La democracia es intervenir en los problemas y darles solución colectivamente, sin necesidad de jefes.
Entramos en una época de retroceso económico: las hipotecas suben, los precios también, en cambio los sueldos siguen igual y el trabajo es más precario. ¿A dónde cree que vamos a parar?
Yo pienso que el choque es inevitable, la gente se cansará de vivir como vive. No creo que pueda haber una guerra civil, pero sí una guerra de clases. Yo tengo confianza en España, a pesar de todo.
¿Usted cree que la sociedad sabe lo que le le están haciendo?
No creo mucho en la inteligencia de la sociedad de hoy. Hoy la religión es la televisión, y de ahí no pasamos.
¿Cree que es necesario recuperar la memoria histórica?
Cada uno puede recuperar su memoria, pero no la histórica. Los hechos que escalonan la memoria, sí, que hubo una República, unas modificaciones en la sociedad, la memoria de los hechos. Pero la memoria de cada uno es relativa.
¿Y el futuro?
El futuro está en los jóvenes porque los jóvenes tienen madera de revolucionarios. Los okupas son un movimiento interesante y ahora están cargando mucho contra ellos porque claro, el problema de la vivienda es un verdadero problema, y los okupas encuentran su forma protestar, y buscan soluciones.Luego está el PP, toda la propaganda que hace, que aunque sea ridícula, pero tienen diez millones de votantes. Claro, el PP gana en las zonas más atrasadas. Pero tanto va el cántaro a la fuente que termina rompiéndose. El PP sigue haciendo una propaganda basada en el miedo.
Nosotros intentamos hacer una revolución y la hicimos. Había hambre, había miedo, pero había mucha ilusión, y creo que eso te lo dirán todos a los que entrevistes de esta manera. Yo estuve en una colectividad campesina de Lérida y hace un tiempo fuimos a hacer un reportaje allí con una chica alemana, y cuando nos marchábamos encontré a dos viejecitas sentadas en la era, y las saludé. Se acordaban de mí, empezamos a hablar y a recordar, habían fusilado a sus maridos, y se iban todas las tardes allí a contar sus miserias. Se lamentaban del cambio de la sociedad, del egoísmo de la gente, decían que éramos todos hermanos y ahora estamos todos divididos.
Nos falta la alegría, la solidaridad…
Para aquellas mujeres el recuerdo que tenían era muy fraternal, era como un sueño dorado… No había abundancia de la comida, pero había cariño en la gente. Cuando tú tienes una esperanza en la mejora, no te acojonas, vas adelante, y lo menos importante es que todo el mundo pasa hambre, entonces no hay de qué lamentarse, todo vendrá a mejor. El problema es cuando tú pasas hambre y el otro se hincha. Por eso el PP tiene la intención de borrar todo eso, y por eso solo se habla de que si quemábamos iglesias y matábamos curas, no se habla de todo lo demás.
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Considerado el mayor biógrafo de Buenaventura Durruti, Abel Paz promovió los valores anarquistas en numerosas conferencias hasta el día de su muerte. No llegamos a tiempo para incluirlo en nuestro proyecto Vencidxs, pero sí a algunos de sus compañeros, como Conxa Pérez, Enric Casañas o Joaquina Dorado en Barcelona, y tantos otros en el resto del Estado.
Por AITOR FERNÁNDEZ
Ilustración de MARINO MUÑOZ (UDA-Creaciones con Mala Idea)
Anarquista, atracador, falsificador, albañil: la persona que se supo rodear de grandes artesanos para poner a sus pies al banco más poderoso del mundo, que le propuso al Ché falsificar dólares a gran escala y que participó en numerosas expropiaciones con las que financiaba a decenas de organizaciones anticapitalistas. Compartir tres días con Lucio Urtubia es como tocar la utopía con los dedos de las manos. Todo se vuelve posible al lado de este ser humano que irradia la energía más simple y esencial, la del querer es poder, la del vivir libre de complejos y autoridades. La primera vez que lo conocí estaba dando una conferencia en un pueblo de Barcelona. Su discurso se basaba en una frase: “Hay que perderles el respeto.” Entonces el 15M aún no había despertado y en general la sociedad estaba bastante dormida. Pero esa frase se me quedó grabada, y fue madurando en mi interior hasta que la comprendí y acabó por encauzar mi malestar hacia este lugar.
Lucio
Durante los tres días que paso con el atracador descubro que su grandeza radica en su energía transformadora. Lucio le dice a todo el mundo que haga lo posible por autogestionar su vida, y a todos se lo dice con humor y simpatía. A la camarera: “¿Cómo te trata tu patrón?” A los universitarios: “Si somos albañiles, médicos, pintores, electricistas, ¿para qué necesitamos al Estado?” A sus compañeros libertarios: “Hay que empezar ya a hacer algo. Volveré el año que viene para ver si habéis hecho algo y cómo lo habéis hecho.” No hay una persona a la que le caigan mal los consejos de Lucio. Esta humilde integridad es la que le ha permitido hacer grandes cosas. Lucio mira de dentro hacia afuera, viaja siempre a lo más esencial del ser humano y no cuestiona las acciones con una moral ajena; su conciencia no analiza si las cosas deberían o no ser hechas, sino si le hacen bien o mal a la humanidad. Cuando explica su primer atraco lo hace así: “Las cosas imposibles no existen. Entré a las cuatro menos diez al banco, y a las cuatro y cinco era multimillonario.” Su vida -al igual que a otros Robin Hood como Enric Durán-, hubiese cambiado de repente, pero prefirió intentar una ambición más grande: cambiar el mundo.
¿Por qué seguimos respetando a quien no nos ha respetado nunca? A ELLOS. Los que se creen que están por encima de nosotros, los que dirigen nuestras vidas y dibujan dónde está la línea del bien y del mal. ELLOS son seres incapaces de amar, están exentos de compasión y respeto. Nunca se han curado los miedos y los complejos y –es más- los utilizan como excusa para infringir el miedo a los demás. Están rodeados de riqueza, pero no la saben utilizar. Sólo son seres con un ansia infinita de tener cada vez más.
Hay gente que pasa por la vida sin haber sentido nada. Sus mensajes y sus vivencias no tienen apenas contenido. Son sólo una repetición de lo que alguien les dice que deberían de haber sentido. Hoy, cuanto más miedo se infringe a la sociedad, más llenas de nada están sus vidas. Y ponen anuncios de yogures para no enfermarse y de alarmas para pisos de cincuenta metros que evitan atracos de muchísima violencia. Y lo vemos como normal. Y todos cada vez más cobardes. En nuestro mundo civilizado la solidaridad ya casi no existe. “Mi familia no tenía ni para el pan, -recuerda el albañil- pero nos lo daban fiado y pagábamos como podíamos. Como mi madre no podía pagarme unas sandalias me las prestaban.” Pienso que si hubiera otra guerra civil -o de clases, que es como se debió llamar a la del treinta y seis- sería todavía peor que la de antaño. ELLOS han aprendido mucho y nosotros poco. Ahora la gente delataría a su vecino por un trabajo miserable. Por ascender un peldaño en la pequeña empresa donde trabaja. Y lo verían como normal. Y pondrían a sus hijos como excusa para hacerlo.
Pero queda ese reducto de idealistas de siempre. Personas que quieren dejar las cosas un poco mejor para el que venga después, sean o no sus hijos. Unos son más tímidos, otros arriesgan mucho, hasta llegar, por ejemplo, a las cárceles. Quedan también esos referentes como Lucio. Esos que pasan por la vida con la capacidad de transformarlo todo. No abundan, pero quieran o no quieran ELLOS, siempre habrá personas así. Y como yo, Lucio también tuvo un referente: Quico Sabaté. “No te fíes de nadie, nano”, es lo primero que le dijo Quico mientras le sacaba una navaja subiendo la escalera de su casa parisina detrás de él. Fue su primera lección. Recuerdo la primera vez que fui a conocer a Abel Paz, uno de los teóricos contemporáneos del anarquismo. Le pregunté por qué los anarquistas no se habían unido a los comunistas y a toda la gente de izquierdas para ganar la guerra. Me dio un libro suyo y me dijo “Léelo y vuelve cuando entiendas algo del asunto.” Los referentes entran así, de frente.
Quico fue el germen de Lucio para canalizar toda esa falta de respeto –pues el valor ya lo tenía- y dedicar las salidas de su jornada laboral a seguir trabajando en contra del sistema capitalista, primero con atracos en los que se “llegaba a orinar en los pantalones por miedo a matar a alguien”, luego con la falsificación de documentos que estuvieron a punto de hacer quebrar al banco más poderoso de la historia, el Citibank. El anarquista consiguió tener una red revolucionaria de contactos por todo el mundo: tupamaros, montoneros, panteras negras, etc. que retroalimentaba con su propia financiación. Si por él hubiese sido –así se lo propuso al mismísmo Guevara- hubiera intentado tambalear la economía estadounidense con un plan de falsificación masiva de dólares “los cuales eran muy fáciles de copiar”, que éste desechó después de la reunión. “Si yo tuviera que escoger héroes no escogería al Ché, -opina Lucio- escogería a un Cipriano Mera o a un Quico Sabaté, ¿qué tenemos que ver nosotros con un ministro o con un comandante?” Cinco órdenes internacionales de búsqueda y captura se dictaron contra el albañil, que también se supo rodear de los mejores abogados.
Yo todavía tengo cierto respeto, más bien miedo, no voy a negarlo. Pero lo que ya no tengo es ninguna confianza en que alguien me pueda llegar a representar nunca. Creo que el poder corrompe. Creo que no se pueden ejercer mecanismos de control sobre el poder. Creo que tampoco necesitamos a nadie que administre nuestro trabajo. Creo que –como me dijo también Joaquina Dorado, la que fue secretaria de la colectivización de la madera en Barcelona durante la guerra-: nos necesitan más ellos a nosotros que nosotros a ellos. En cambio tengo confianza plena en las pequeñas acciones humanas, en las acciones de gente como Lucio. “¿Y por qué no –asegura siempre el navarro- por qué no un pequeño pueblo, sin cárceles y sin gobiernos, puede dar el ejemplo?” Cuando el padre de Lucio desarrolló el cáncer y moría en su cama lleno de dolor, le decía: “Tú que tienes cojones y que quieres a tu padre, mátame, mata a tu padre.” Dice Lucio que no tenían ni para una aspirina que le aliviara el dolor. Nosotros, que no hemos conocido la miseria, creemos que nunca ha existido y que no vamos a volver a verla. “Por eso –argumenta el atracador- debéis de luchar día a día para que no os quiten más de lo que os están quitando, para que no volváis a lo que yo tuve que vivir.” Porque hay un tipo de miseria más grande que ésa y sigue siendo contemporánea: la miseria humana.
A dónde irá a parar tanta ansia. Por qué el pueblo golpeando en las manifestaciones al mismo pueblo si estamos todos en el mismo saco. Porqué bombas de uranio empobrecido -que pagamos con nuestros impuestos al mismo gobierno que nos gobierna actualmente- están haciendo que en Irak nazcan los niños sin ojos y sin brazos. Por qué helicópteros que nos controlan a miles de euros la hora de vuelo. Por qué tanto objetivo falso que no conduce a nada: ¿a qué experiencia tan hermosa se supone que les lleva tanta represión por querer conservar privilegios?
Hasta que descubrió la falsificación, Lucio decía que los atracos eran la única forma de financiar la lucha contra el sistema: “No es un acto heroico ponerle a una persona en el pecho una metralleta. Lo hacíamos porque no había más cojones que hacerlo.” Hoy tenemos más herramientas que nunca, aunque quizá más miedo que nunca, o menos necesidad y más comodidad. Pero es la gente la que mueve las cosas, “es el rico el que vehicula la miseria y es el pobre el que vehicula la libertad”. Y hoy más que nunca hace falta esa gente creativa, creadora, humana, que sepa identificar la verdadera línea de lo bien y de lo mal hecho. “Quién lo sabe –dice el expropiador- aún trabajando mucho no sabemos qué va a pasar, pero hay que seguir haciendo, nuestra historia hoy pasa por compartir y dar ejemplo.”
Yo lucho por el mismo mundo por el que lucha Lucio. Me gustaría que mis hijos vivieran en un mundo más justo que el que yo he vivido, y que valoraran más de lo que nosotros lo hemos hecho las luchas de nuestros antepasados. Me gustaría que llegáramos a ser tan responsables que sólo consumiéramos en lugares donde sabemos que el dinero pagado sólo va a hacernos bien. Es más, me gustaría que dejáramos de pagar impuestos y pudiéramos autogestionar con ese dinero nuestros propios proyectos de educación y de sanidad. Creo que nos podemos encargar de nuestra propia seguridad. Creo que es necesario un mundo sin cárceles y sin gobiernos. Creo que las personas tenemos la capacidad de amar de muchas más maneras de la que nos han contado. Creo que nuestros hijos se pueden educar de una forma más humana que de la forma que lo están haciendo. Creo firmemente que este sistema tarde o temprano caerá. Creo que debemos de ser responsables y estar preparados para ello.
“Ahora voy a escribir un libro. –me cuenta- Tratará sobre la utopía, pero no la de la isla de Tomás Moro, sino de la que yo he vivido.” Porque según Lucio lo imposible no existe y él es testigo de ello. Pero ELLOS se siguen empeñando en decir que la utopía es un sueño que nunca podremos alcanzar. Yo creo que es todo lo contrario. Y como yo -que ya estoy tocando con los dedos de las manos ese mundo que ha vivido Lucio- hay ya muchas personas que llevan media vida trabajando en ello y que están haciendo de la utopía algo real. La utopía la hace gente valiente y responsable. Tiene errores, pero existe. “La riqueza –me dijo Lucio cuando lo entrevisté para el proyecto Vencidxs- es el hacer y el egoísmo es compartir con vosotros..” El ser humano tiene energía para reaccionar.” La utopía está tan cercana a NOSOTRXS que lo único que tenemos que hacer –ahora más que nunca- es atrevernos a saltar.
La utopía
La palabra es revolucionaria y poco a poco hace reflexionar, sobre todo si la necesidad de las personas es cada vez mayor. Sé que al finalizar de leer esto seguirás pagando tu hipoteca y tus impuestos y que seguirás llevando al mismo colegio a tus hijos, porque es lo normal, incluso quizá todo esto te ha parecido una bobada. Pero si todavía sigues sintiendo ese malestar, es que algo no funciona, y por eso te invito a conocer alguno de los proyectos que te listo a continuación, es decir, a las personas que trabajan en ellos. No va a salir por la tele.
L’Albada. Arbúcies Espacio de educación viva de niños y niñas desde los 3 años hasta la adolescencia. Estructura educativa con estructura horizontal, formada por un equipo pedagógico y humano. http://albadaviva.blogspot.com.es/
Áurea Social. Barcelona. Espacio abierto y autogestionado para ofrecer servicios abiertos y públicos de Salud y Educación con idea de empoderar y generar comunidad. http://www.aureasocial.org
CASX. Cooperativa de financiación social en red. La primera cooperativa financiera en el estado español, que operará sin intereses. Autogestionada y asamblearia. www.casx.cat
CIC – habitatge social. Cooperativa de vivienda social para solucionar problemas de vivienda a través de alquiler social, por parte, de personas con riesgo de impago de sus hipotecas, entre otras. http://www.habitatgesocial.cat
Ca La Fou. Vallbona d’Anoia. Colonia ecoindustrial postcapitalista. Espacio que cuenta con 28.000 m2 y 27 viviendas, que se ha colectivizado para rehabilitarlo y generar un proyecto para la innovación social y tecnológica. http://www.calafou.org
Conviven. Axarquia. Málaga. Granja didáctica, ecológica y autogestionable creada con el fin de promocionar las nuevas energías, la autogestión, la sostenibilidad ecológica, el reciclaje, la cultura, todo basado en la convivencia. http://axarquia-conviven.blogspot.com.es
Cooperativa Integral Catalana. Iniciativa en transición para la transformación social desde abajo, mediante la autogestión, la autoorganización y el trabajo en red. Iniciada el 2010. http://cooperativaintegral.cat
COOP57. Andalucía, Aragón, Catalunya, Galicia y Madrid. Cooperativa de servicios que destina los recursos propios a dar préstamos a proyectos de economía social que promuevan la ocupación, el cooperativismo, y atendiendo a los principio de la banca ética: compatibilidad, participación, transparencia, solidaridad y reflexión. www.coop57.coop
DateCuenta Escuela de Comunicación Libre. Barcelona. Entidad que forma de manera profesional en herramientas de comunicación a las personas a precio de coste y en un futuro próximo introducirá las becas sociales, la moneda social y el trueque. El excedente se invierte en proyectos de periodismo libre. http://www.datecuenta.org/escuela
Derecho de Rebelión. Proyecto de desobediencia civil con objetivo de autogestión fiscal que empodere al pueblo en cubrir las propias necesidades. http://www.derechoderebelion.net
La Directa. Catalunya. Las personas que integran este proyecto de comunicación la entienden como una herramienta de transformación social y no como un simple negocio. La Directa trabaja por visualizar las prácticas de los movimientos sociales. http://www.setmanaridirecta.cat
Huertopia. Castellón. Espacio cedido donde se practica la agricultura ecológica para conseguir el autoconsumo, autoabastecimineto y la autoocupación. http://cooperativaintegralcastellon.blogspot.com
Lakabe. Navarra. Pequeña comunidad autogestionada y rural con más de 25 años de experiencia. http://www.ecoaldeas.org/proyectos/lakabe.htm
LaTele. Barcelona. Canal 37 de la TDT de comunicación libre y comunitario, asambleario y horizontal, creado en 2003 como alternativa a los modelos de comunicación imperantes. http://www.latele.cat
Salud Holística Autogestionada (SHA). Barcelona. Es un centro de salud formado por personas que facilitan la autogestión de la salud y desarrollan su actividad dentro del sistema de salud pública cooperativista. http://sha.aureasocial.org
El proyecto Vencidos finaliza la frase de grabación de 107 testimonios de antifranquistas y víctimas de la dictadura: 200 cintas grabadas y 12000 kilómetros recorridos. La más veterana de las entrevistadas es una republicana de 107 años originaria de Segovia que vive en Francia. Ha podido finalizarse gracias a la autogestión y la aportación de decenas de pequeños productores particulares y un equipo de diez personas trabaja de forma voluntaria para acabarlo. El proyecto quiere dar voz a quienes denuncian las atrocidades del franquismo, pero también llevar las luchas de 1936 a la actualidad.
Después de dos años de trabajo el colectivo barcelonés DateCuenta ha finalizado la grabación del proyecto Vencidos (Vencidos-Garaituak-Derrotadas-Vençudes). Se trata de la recogida en formato audiovisual de un centenar de testimonios de represaliados por haber defendido la libertad y tratar de hacer de éste un mundo más igualitario. Hombres y mujeres cuya historia no se encuentra todavía en los libros de texto.
Tras recorrer 12.000 kilómetros a lo largo y ancho de todo el Estado han sido grabadas para siempre las palabras de Alejandra, una comunista de 97 años que explica que una cosa es una “guerra civil” y otra la guerra de los ricos contra los pobres; las de Virgilio, que presenció el horror fascista en dos guerras diferentes, acabando en los campos nazis y ayudando a liberarlos en el 1945; las de José y Martín, dos anarquistas que no se conocen pero que explican del mismo modo y de la misma forma y a mil kilómetros de distancia que vivieron en colectividades que abolieron el dinero y en las cuales ya no se pasó hambre nunca más; las de Antonio, un aviador que tuvo que vivir durante años escondido en un zulo de un metro cuadrado; las de Román, el republicano que entró con los fascistas y presenció a las mujeres alquilando su cuerpo por un trozo de pan; las de Conxa, que le salvó la vida a su hijo recién nacido por un presentimiento; las de Bernabé, que tuvo que vivir debajo de un puente porque los fascistas se lo quitaron todo después de asesinar a su padre; las de María, una niña que desde los 9 años tuvo que sufrir la “depuración” del aceite de ricino; las de Josefina, Rafael, Felisa, Adelina, Marcos; las de guerrilleras, torturados, ex-presas políticas y sociales; desertores, exiliadas, paseados, huérfanas; niños del auxilio social, robados, refugiados a Rusia…

Felisa Bravo, a la izquierda, una republicana de 107 años, y las manos de Esther Domingo, el testimonio más joven, con un objeto personal que su padre hizo en la cárcel
Las grabaciones serán difundidas en forma de documental y de una exposición fotográfica itinerante. El objetivo final del proyecto es que sean súbidas íntegramente a internet para que puedan ser herramienta de investigadores, docentes y de todos y todas quienes quieran acercarse a escuchar estas memorias.
DateCuenta es una agrupación sin ánimo de lucro que atiende e investiga sobre diversas realidades y que lleva trabajando en diferentes proyectos desde hace cinco años. La filosofía de la asociación es trabajar de forma independiente y apuesta por la elaboración de materiales sencillos y comprometidos.
107 testimonios y testigos
45 mujeres y 62 hombres hablan sin tabús y sin censuras del antes y el durante de la represión, pero también hablan de los comportamientos del ser humano, de la lucha hacia la igualdad y de la creación de sociedades alternativas reales. También se posicionan en lo que está pasando en la actualidad, con lo que su testimonio constituye un referente para los jóvenes que trabajan hoy por un cambio social.
La más joven de las entrevistadas, Esther Domingo, vive en un pueblo Lleida y tiene 67 años. Es hija de un cenetista asesinado de una paliza en los años 50 después de haber cumplido condena en la cárcel. Esther no sabe dónde se encuentra su padre a pesar de los años de investigación de su hija Noelia, y precisamente por esa falta de documentación hoy falta todavía una placa en el cementerio de Lleida, que es donde todos los testimonios orales coinciden que está enterrado. Es el olvido dentro de la memoria.
La más mayor, Felisa Bravo, es una segoviana que vive en París. Tenía 27 años el día de la proclamación de la República. Quedó embarazada pero su marido tiene que marchar al frente y ella inicia la huída a Francia, pasando por campos de concentración hasta que puede, afortunadamente, reencontrarse con él, pero luego en la invasión nazi es apresado a un campo de exterminio del que sale vivo pero muy enfermo. Ayudó a la resistencia y salvó a muchas personas de los nazis arriesgando la suya una vez más.
Nuestra previsión
Un adelanto del proyecto (de 15 minutos) será presentado en las I Jornadas de Memoria Histórica de Ciudad Real el 26 de abril (Universidad de Ciudad Real). Contaremos con el apoyo, si la salud lo permite, de Carmen Arrojo, Manuel de Cos, Virgilio Peña, Román Mourín y Lucio Urtubia, cinco protagonistas del proyecto cuya historia de vida y sabiduría personal merece la pena conocer. Se espera que el estreno del documental esté listo en diciembre de 2012.
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