Alice Austen, la primera fotógrafa libre de la historia

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×

Este artículo quiere revelar a una de aquellas fotógrafas que han trabajado temas tabú. Diferentes formas de vivir el sexo, en recuerdo y homenaje a un amigo, Christian Maury, recientemente fallecido. Pero hoy no os hablaré de él, sino de Alice Austen, la primera fotógrafa libre de la historia.

Por SARA VELÁZQUEZ >

Trude & I Masked, Short Skirts (1891) | Foto: ALICE AUSTEN

Trude & I Masked, Short Skirts (1891) | Foto: ALICE AUSTEN

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]”[/dropcap_custom]Autora de imágenes escandalosas para aquellos tiempos, fue la primera en fotografiar el mundo privado de las mujeres que amaban a otras mujeres”[/four_columns]

Tan solo 50 años después de la primera imagen fotográfica creada por Niépce, Oswald Müller, capitán de barco danés y tío de Alice Austen (1866-1952), trajo a su casa neoyorkina –Clear Comfort, la mansión familiar donde su madre la llevó a vivir cuando su padre las abandonó- uno de los primeros modelos de cámara alemana de un viaje: una enorme caja de madera que fascinó a la joven de 10 años. El capitán le hizo una demostración, le enseñó cómo usar el nuevo dispositivo. Le dijo que cuando volviera de su siguiente viaje, saldría de viaje con Austen. Pero ella no esperó y comenzó a fotografiar todo lo que le rodeaba. Impresionado por la seriedad con la que Alice hablaba sobre la imagen, su tío Petter, profesor de química, le ayudó a construir un pequeño cuarto oscuro y le enseñó a desarrollar negativos en placas de vidrio. Alice sabría, desde los 18 años, que la fotografía iba a ser su vida.

The Darned Club, 1891 | Foto: ALICE AUSTEN

The Darned Club, 1891 | Foto: ALICE AUSTEN

Durante los 80, Staten Island era refugio para gente acomodada, llena de casas magníficas y fincas. Austen capturaba decenas de imágenes de herederos en reuniones sociales, sus cocheros y lacayos. Sin embargo, su familia y vecinos son los temas que mejor conocía y fotografiaba constantemente. Alice tenía docenas de amigos y con ellos disfrutaba una vida llena de placer. Días de campo, partidos de boliche, mascaradas, veladas musicales, paseos en bicicleta y a caballo. Como Alice, muchos de sus amigos eran bromistas y en algunas de las fotografías fingían intoxicarse bebiendo té disfrazado de licor fuerte. En otras, unas jóvenes hacían creer que estaban fumando cigarrillos o que esperaban con sus faldas largas por encima de los tobillos. Escenas simples, pero escandalosas en aquellos tiempos.

Hester Street. Egg Stand group, 1895 - Foto: ALICE AUSTEN

Hester Street. Egg Stand group, 1895 – Foto: ALICE AUSTEN

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]”[/dropcap_custom]Afectada por el crack financiero de 1929, lo perdió todo y tuvo que mendigar para vivir”[/four_columns]

Austen definía su vida como larky (bromista, poco seria), pero la toma de imágenes era todo lo contrario. Hacía posar a sus modelos durante más de una hora, ajustando el equipo, la posición y recolocación de los que fotografiaba hasta conseguir posturas y expresiones perfectas. Meticulosa en cada fotografía que tomó, apuntaba en los sobres de negativos hasta el detalle técnico más ínfimo.

Nueva York era, en la década de 1890, la ciudad con la mayor afluencia de inmigración que ninguna ciudad había conocido. Alice comenzó a hacer viajes de un día a la metrópoli de Manhattan. Fotografiaba a los recién llegados, los trabajadores nacidos en el país y una amplia variedad de tipos de la calle que encontraba. Alice era capaz de capturar formas de vida tan distintas como pudiéramos imaginar.

A finales del siglo XIX, en Staten Island, el club Darned fue un lugar exclusivo para mujeres que se reunían para fumar, pasear en bicicleta, vestirse como los hombres o amarse libremente. Aunque, al principio, Austen no concebía las relaciones lesbianas, ingresó en el Club y empezó a observar a sus amigas. Ella fue la primera en fotografiar el mundo privado de mujeres que amaban a otras mujeres dentro una atmósfera erótica.

En 1899 Alice conoció a Gertrude Amelia Tate (1871-1962), maestra de Preescolar e instructora de baile de Brooklyn, Nueva York. Ella se convirtió en la compañera sentimental de Alice para el resto de su vida. Gertrude la visitaba regularmente y pasaban las vacaciones juntas en Europa. Poco tiempo después se marcharon a vivir juntas, ignorando la objeción de la familia de Gertrude.

Bike Messenger, New York City 1898 | Foto: ALICE AUSTEN

Bike Messenger, New York City 1898 | Foto: ALICE AUSTEN

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]”[/dropcap_custom]Austen fue precursora de la fotografía documental, que esperaba ese estilo directo”[/four_columns]

Alice continuó fotografiando en Staten Island, Manhattan y en viajes a ciudades como Boston, Annapolis o Maryland. Su vida fue feliz hasta el crack de la bolsa en 1929, momento en que también a ella le afectó la tragedia. Alice tuvo que desprenderse de Clear Comfort y de su archivo fotográfico. Cuando cumplió los 84 años, ya devastada económicamente, fue desalojada de la residencia de ancianos donde vivía y tuvo que empezar a mendigar para poder vivir. Pese a su orgullo de mujer elegante y en otros tiempos influyente, fue admitida en la casa de pobres de Staten Island.

Pero seis meses más tarde su vida acogió un nuevo giro del destino. Un ayudante del foto-historiador Oliver Jensen descubrió negativos olvidados en el sótano de la casa de la Sociedad Histórica de Staten Island. Jensen preparaba un proyecto para Picture Press, en el que quería recuperar las imágenes de la historia de las mujeres estadounidenses. Jensen decidió publicar cuentos acompañados de algunas de las fotografías de Austen en Life y Holliday y así comenzó el reconocimiento de la fotógrafa.

Tate y Austen, fueron compañeras de por vida, pero la familia de la primera, que siempre se opuso a la relación, impidió que fueran enterradas juntas.

Tate y Austen, fueron compañeras de por vida, pero la familia de la primera, que siempre se opuso a la relación, impidió que fueran enterradas juntas.

En 1951, Alice Austen fue la invitada de honor en una exposición de sus fotografías en el museo Richmondtown, donde más de 300 personas la homenajearon. La aportación de los ingresos de las publicaciones permitió a Austen pasar a un hogar confortable para personas mayores, y allí murió poco tiempo después, el 9 de junio de 1952. Su familia impidió, a pesar de su deseo, ser enterrada junto a su amada y compañera Gertrude, con la que vivió casi cincuenta años.

El trabajo de Alice Austen es significativo debido a su alta calidad técnica y artística. Su variedad y su nivel de expresión forman una ventana visual de la América del siglo XIX. Ella tomaba fotografías con más libertad que las fotógrafas profesionales victorianas. Al mismo tiempo usó la composición, la postura, la costumbre y la sátira para reflejar su punto de vista. En aquella época, la fotografía documental estaba esperando ese estilo directo.

Alice nos dejó un rico legado fotográfico. Demostró que las mujeres podían producir fotografías de forma magistral. Su biógrafo, Ann Novotny, obtuvo a lo largo de 40 años más de 8.000 fotografías que son un documento inestimable para conocer la vida en la calle de su época en Estados Unidos: barrenderos, carteros, limpiabotas… el deporte, generalmente poco destacado en la vida de las mujeres de esa época. Y el sexo. Todavía sobreviven 3.000 de sus imágenes.

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×

About Sara Velázquez

Fotógrafa especializada en el ámbito artístico, es decir, el que cuestiona el propio medio. Ha trabajado codo con codo con fotógrafos como Christian Maury o Kim Manresa y publicado en medios como El País o la revista La Fotografía. Ha creado la sección "Revelando estrellas", donde desvela vidas de fotógrafos que no fueron reconocidos en vida. Es también docente en nuestra escuela.

There are 2 comments

  1. hugo gustavo gez

    Un artículo soberbio, muy didáctico para mí. Es sorprendente que a pesar de que han pasado ya 50 años en que leo acerca de la fotografía, recién me entero de la existencia de Alice Austen, una gran fotógrafa…

Comentarios