Defender a los defensores de los derechos humanos

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El pasado fin de semana asistimos al nacimiento en Barcelona de la coalición estatal por la defensa de los derechos civiles y políticos “Defender a quien defiende”, una valiente iniciativa que protegerá a quienes luchan por conseguir y salvaguardar derechos. Centrados en tres sectores estratégicos –activistas, periodistas y juristas– pretenden tejer una red estatal y participativa que proteja, de forma efectiva, los derechos de todos y todas.

Por AITOR FERNÁNDEZ >

 

Nos tienen miedo porque no les tenemos miedo.

Son palabras de Bety Cariño, la indígena mexicana directora de CACTUS (Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos). Palabras magníficas que quedaron grabadas para siempre en la 5ª Plataforma para Defensores de los Derechos Humanos de Dublín, donde ella participó en 2010, el mismo año que fue asesinada por paramilitares mientras llevaba alimentos a una comunidad indígena sobre la que se mantenía un bloqueo. El “delito” de Bety fue defender el alimento, el agua, los cultivos y la autonomía de los pueblos indígenas. El “delito” de Bety fue animar a la gente a conseguir sus derechos.

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]”[/dropcap_custom]No hay democracia porque haya elecciones, es necesario un Estado de derecho con poderes separados”[/four_columns]

“Nos aseguran que hay Democracia sólo cuando hay elecciones” –matizaba durante las jornadas el legalista David Bondia– “pero tiene que haber algo más, la separación de poderes, para que haya un auténtico Estado de Derecho.” En los últimos meses hemos escuchado el discurso repetido de nuestros ministros intentándonos convencer que los derechos son privilegios, que ellos nos bendijeron con ellos y que debemos hacer un esfuerzo por ceder. Pero los derechos que se han conseguido históricamente a base de muertes, cárcel y sanciones económicas son legítimamente nuestros, y es nuestra tarea velar para que el Estado los garantice siempre. “Conocer la legalidad para impedir que un vigilante privado de seguridad exija a alguien un DNI en el metro” –fueron algunos de los ejemplos de Bondia– “o usar jurisprudencia e informes de los relatores de la ONU nos puede servir.”

La coalición “Defender a quien defiende”, a la que ya se han unido centenares de defensores de derechos humanos, periodistas, expertos legales, institutos universitarios y organizaciones del tercer sector de Andalucía, Catalunya, Madrid y Euskadi, nace con el espíritu de coordinar estratégicamente la defensa de las personas que defienden los derechos humanos mediante un “sistema de alerta y respuesta temprana” ante los casos de violaciones de derechos humanos en el Estado español. Lejos de omitir el trabajo de organizaciones contemporáneas –desde Rereguarda en Moviment, la Coordinadora por la Prevención y Denuncia de la Tortura, Amnistía Internacional o LegalSol hasta la Plataforma de Afectados por la Hipoteca o Stop Bales de Goma–, sino integrándolas y aprendiendo de sus éxitos, la coalición pretende crear una red de activistas, legalistas y comunicadores para que trabajen unidos por esta defensa.

Un momento de las jornadas "Defender a quien defiende" en la Universitat de Barcelona | Foto: AITOR FERNÁNDEZ

Un momento de las jornadas “Defender a quien defiende” en la Universitat de Barcelona | Foto: AITOR FERNÁNDEZ

En el actual contexto de criminalización y represión de la protesta social y del aumento de violaciones de los derechos, la coalición propone un primer paso de formación y coordinación de la red para mejorar las herramientas de denuncia, un segundo de creación de un observatorio horizontal estatal donde queden recogidos y documentados los abusos y un tercero de creación de una estrategia social, judicial y política mediante alertas comunicativas –noticias y clips audiovisuales– y la defensa mediante litigios estratégicos e informes estatales que construyan un nuevo concepto y un marco legal para garantizar la seguridad ciudadana desde la perspectiva de los derechos de la ciudadanía.

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]”[/dropcap_custom]Como comunicadores no debemos separarnos de un discurso: el de los derechos humanos”[/four_columns]

Entrando en nuestro campo de periodistas –o comunicadores, streamers, blogueros– tenemos una responsabilidad esencial en la documentación y la difusión de las violaciones de los Derechos Humanos. La tenemos en la forma en que utilizamos las palabras para hablar sobre ellos, en informar –como decía Bety Cariño en el discurso anterior– “desde abajo a la izquierda y del lado del corazón”. No puede ser que los periodistas –como explicaba en las jornadas la periodista Montse Santolino–  escribamos relatos que acaben legitimando la violencia, que construyamos titulares que perpetúen mitos seculares o –como hacen muchos periodistas franceses– usemos fixeurs (personas que conocen el terreno y nos acompañan en situaciones de conflicto) sólo para hacer un reportaje en las afueras de la ciudad. De esta manera nunca podremos separarnos del discurso oficial.

Como comunicadores, y para afianzar la sempiterna defensa de los Derechos Humanos –objetivo del que no tenemos que despistarnos–, debemos cuestionar constantemente el discurso oficial, generar contrarelatos, construir nuestra credibilidad como fuente de información, cubrir todo el ciclo represivo y no sólo el “foco caliente” –aunque tengamos menos visitas– y presentar soluciones y alternativas al espectador. Un exhaustivo análisis en cinco puntos –chapeau por la Santolino– que asegurará nuestro éxito en la lucha, como pasó con el caso Esther Quintana. Una sociedad organizada, una buena estrategia comunicativa. La empatía que provocó la fortaleza emocional en una víctima. Determinantes que a veces se nos escapan, pero que también podemos reforzar como periodistas, atendiendo a los anhelos de una sociedad a la que se le transmitió, en definitiva, que cualquiera podía ser Esther.

La propuesta “Defender a quien defiende” trae consigo mucho trabajo por hacer, pero alberga una gran esperanza: el deseo de trabajar unidos, por primera vez, aunque pertenezcamos a diferentes disciplinas y modos de vivir, teniendo en frente siempre el objetivo de preservar los Derechos Humanos. Tras Barcelona, la formación se trasladará a Cádiz (14 y 15 de noviembre), Bilbao (21 y 22 de noviembre) y Madrid (12 y 13 de diciembre). Han asegurado que habrá nuevas ciudades y nuevos encuentros en donde ya han pasado. Nosotros pensamos seguirlos y formar parte.

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About Aitor Fernández

Fotoperiodista freelance para el massmedia hasta que fundó DateCuenta. Entre sus proyectos destacan “Las voces de los cayucos”, “Mujeres valientes” o “Vencidxs”, donde se recuperaron más de 100 memorias orales para entender nuestra historia más reciente. También es docente en nuestra escuela de comunicación libre.

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