«Hay que pelear y salir a la calle, los conformistas no harán nunca nada»

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Acaban de cumplir tres años. Son algunos de los componentes de la Comissió de Gent Gran de Barcelona. Empezaron cuatro: Carlos Gerona, Ana Olvera, Ramiro Perea y Jacinto Iglesias. Han pasado muchos. Algunos ya no están y ha habido nuevas incorporaciones. Hoy se definen como grupo de apoyo a personas que se organizan en la lucha. Son activos a su ritmo. Pero siguen en pie de guerra.
Por MÓNICA SOLANAS | Fotografía de JORGE LIZANA

La Comissió de Gent Gran el pasado 22 de marzo durante las Marchas de la Dignidad. | Foto: JORGE LIZANA

La Comissió de Gent Gran el pasado 22 de marzo durante las Marchas de la Dignidad. | Foto: JORGE LIZANA

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]Beba:[/dropcap_custom]Hemos luchado mucho y vamos a continuar peleando. [/four_columns]

«Nacemos de una asamblea del 15M. Se decidió que era oportuno organizar un grupo de gente mayor, que asistiera a las diferentes reuniones para guiar, para opinar. Así que montaron una barraquita en la plaza, en el lado del Corte Inglés, pusieron Comissió de Gent Gran y pusimos un cartel anunciando una reunión esa misma tarde. Y se creó una profusa dinámica de reuniones en nuestro mostrador». Carlos es uno de los cuatro mayores que estaba en Plaça Catalunya aquel primer 15 de mayo. Empezó dando charlas por los pueblos sobre anticoncepción cuando estaba prohibido. Luego, en la universidad, fue uno de los tantos que corrió delante de los grises. Es un tipo serio, con un porte que impresiona, pero que desarma con su afabilidad.

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]Carlos:[/dropcap_custom]La historia no es blanca ni negra, es gris. Y el gris desilusiona y desmoviliza mucho.[/four_columns]

Ramiro, sindicalista desde hace más de 40 años, es un torbellino. En las primeras fotos de la plaza que le hicieron en el chiringuito aparece con un megáfono en la mano: no podría haberse registrado mejor imagen para definirlo. Jacinto, un clandestino convencido que militó en la Liga Comunista y en los grandes sindicatos hasta que los legalizaron, es un hombre reflexivo y equilibrado, de los que tardan en arrancarse. Pero cuando lo hace se le desbordan por los poros los años de lucha y reivindicación. Ana no ha podido acompañar al grupo esta tarde de martes. Porque esta es su jornada de reunión: cada siete días se reencuentran, fieles a su cita semanal, en el centro de la plaza —«Para nosotros es muy importante»—. Los dos primeros años la recorrían incansables, dando vueltas a la sombra del lema que acuñaron: NO ES UNA CRISIS, ES UNA ESTAFA. Ahora pasan directamente a hacer balance y planificar la semana sentados a una mesa de su local habitual de cierre.

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]Esme:[/dropcap_custom]Mi padre fue represaliado por defender la República. Mi madre no perdió el miedo jamás.[/four_columns]

Entre los que han acudido a la cita está José Luis Altemir, el más echao’ pa’tras, hijo de un cajero de la colectividad de su pueblo afiliado a la UGT y al PSOE. Es una persona reservada, muy prudente, de las que restan mérito a su lucha por creer que no fue suficiente. Beba Fabres lleva años reclamando al sistema pensiones para viudas que decidieron no pasar antes por la vicaría. Es una mujer de mirada dulce y tranquila, algo que no refleja —como en el resto del grupo— los años de pelea contra un sistema fagocitador del ser humano. Dolores Rico, Lola, sindicalista veterana y enfermera durante la primera huelga del sector sanitario en Barcelona en el año 72. Inquieta y apasionada, es un puro nervio con muchas ganas de continuar también un largo camino de reivindicaciones. Y Esme Cócera, otro sindicalista histórico que lleva a sus espaldas la experiencia de más de cuatro décadas; un hombre pausado al que le brillan los ojos cuando relata sus primeras batallas en el sindicato.

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]Jacinto:[/dropcap_custom]Hoy, la gente joven tendría que darse hostias.[/four_columns]

La reunión se convierte en una tarde de recuerdos y anécdotas. Un repaso de su constitución como comisión del 15M. «Fue un subidón, como una primavera», afirma Jacinto. «Al segundo día empezamos a recoger firmas para pedir el aumento de pensiones: conseguimos más de 2.000 solamente de la gente que pasaba por allí. También asistíamos a las reuniones de los diferentes comités», explica Carlos. Participaban diariamente en la asamblea nocturna de la plaza, poniendo en común lo que habían acordado en la suya. Y escuchaban. Mucho. «Una vez vino una cuidadora social. Lo que nos explicó era para llorar», interviene Ramiro. «Nos decía que a veces solo llegaba a tiempo de llamar al médico para que levantara un acta de defunción». La carpa de la Gent Gran se convirtió en un punto de desahogo: «La gente necesitaba sacar lo que tenía dentro, su queja, su indignación», señala Carlos.

La Comissió de Gent Gran surgida durante el '15M' cumple 3 años. | Foto: JORGE LIZANA

La Comissió de Gent Gran surgida durante el ’15M’ cumple 3 años. | Foto: JORGE LIZANA

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]José Luis:[/dropcap_custom]La enseñanza y lo que se mama en casa marcan mucho. [/four_columns]

«Lo malo es que muchos creyeron que teníamos una varita mágica para solucionarles sus problemas», cuenta Ramiro entre sonrisas. «Venía gente cargada de papeles y nos decían: “Ahí os los dejo, que ya sabéis lo que tenéis que hacer”. ¡Y nosotros qué íbamos a saber!». Y aunque no lo sabían, explicaban. Mucho. «De política. Y nos turnábamos para que aquello no quedara vacío». El balance de estos tres años es positivo: «Creo que hemos hecho una buena labor», asiente Jacinto con semblante serio; «hemos trabajado bastante y nos hemos ido reciclando». Beba es una de las recicladas. También estaba en la plaza, los 25 de cada mes, como integrante del Colectivo de Mujeres Viudas de Catalunya. «Nosotras peleábamos por las pensiones de viudedad de las parejas de hecho. Llegamos al Congreso, se aprobaron, las metieron en un cajón y allí deben seguir». No tiene intención de cejar en ese empeño.

La Comissió de Gent Gran habló y escuchó mucho —algo que siguen haciendo a día de hoy—. Con jóvenes y mayores. Personas que estuvieron en la plaza, que se implicaron, que vieron «un mundo que no sabían siquiera que existía», explica Jacinto. «Queríamos que la gente se explayara», interviene Carlos, «para eso teníamos nuestro mostrador. Que explicaran su experiencia, su historia de queja e indignación, que lo compartiera en aquellas reuniones espontáneas». Las pensiones fue una de las quejas más repetidas.

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]Lola:[/dropcap_custom]Vivimos en una democracia tintada. [/four_columns]

Para Ramiro, el 15M significó «embalarme otra vez y coger mi ritmo de antiguamente». Y en esto coinciden todos: la gran mayoría de personas mayores que hoy están en algún movimiento lucharon en su juventud. «De los que no lucharon no recuperas a ninguno», señala Ramiro. Y de la juventud solo los concienciados. «Es una pena», irrumpe Esme, «porque la conciencia debería salir sola». «Solo hay que ver qué tipo de enseñanza ha habido sobre cuestiones políticas e históricas desde que vino la democracia», sentencia Jacinto. Y José Luis remata el tema: «Este es el precio que se ha pagado por una Transición ejemplar» y una democracia «que no ha existido nunca». «Nosotros somos clase obrera», espeta Ramiro, «y parece que a la gente que lleva una corbata al cuello le da vergüenza que la llamen obrera. Pero muchos no son más que asalariados». La lucha de clases está hoy más viva que nunca, y la están ganando los capitalistas «porque les hemos dejado el terreno libre. ¡A los partidos, a los que gobiernan y a los que no, hay que estar empujándolos en la calle!»

[four_columns alpha=”0″ omega=”0″][dropcap_custom]Ramiro: [/dropcap_custom]Venían muchos jóvenes a informarse, en su casa nunca les habían hablado de política.[/four_columns]

«Es imposible asistir a todo lo que se ha generado», murmura Carlos. Sin embargo, la Gent Gran ha estado y está muy presente en las calles: rodearon el Parlament; participaron en la Asamblea de Barrios y Pueblos; han participado en manifestaciones contra los recortes sanitarios y en las acampadas de hospitales como La Esperanza, Cruz Roja o el Hospital del Mar; acompañaron a la Marcha Minera; montaron su campamento en Gandesa para dar apoyo a la Marcha Indignada, la primera que se hizo a Madrid; son habituales de las acciones de la Plataforma de Stop Pujades; apoyaron también con el ejemplo el impago del euro por receta; y cómo no, participaron en la última Marcha de la Dignidad a Madrid el pasado 22 de marzo. Aunque su especialidad, su lucha más continuada, ha sido para conseguir unas pensiones dignas: llevan más de un año pateando barrios, organizando el sistema de reclamaciones a partir del análisis que hizo el Colectivo Ronda y ayudando a llevar adelante reclamaciones colectivas.

La Comissió de Gent Gran es absolutamente vital, envidiablemente activa y maravillosamente innovadora. El 15M les ha devuelto a «los inicios de la lucha de clases y la lucha social; a los discursos viejos, a las opiniones antiguas», explica Carlos, «y nos hemos constituido como grupo de protesta machacona». Un grupo de amigos que respetan sus diferencias ideológicas pero «con una causa en común: ayudar desde nuestra experiencia». Una sabiduría que no tiene fin.

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About Mónica Solanas

"Nací con un lápiz y una libreta en una mano, mientras con la otra arrastraba algún libro. La curiosidad hizo el resto." Mónica Solanas ha trabajado de muchas cosas, pero es ante todo periodista. También enseña (o "ayuda a aprender", como le gusta afirmar) en nuestra escuela de comunicación libre. Si te ha gustado este artículo, no te pierdas su blog.

There are 4 comments

  1. Ramiro Perea

    Hola Mónica yo por mi parte te doy las gracias de todo corazón. Pues fuiste la primera de algunas entrevista que a mis particular mente me han echo otras persona y nunca tu vieron la delicadeza de enviarme la entrevista. Y claro que me hubiera gustado que nos hubieras echo muchas mas preguntas, porque mi experiencias y trayectoria en estos tres años asido enriquecedora pues yo no solo me que dado en el grupo de gent gran también e participado en el plebiscito que organizaron marea ciudadana en junio 2013 en toda España colaboro con la PAH EN SUS ENCIERROS en los bancos estoy colaborando en la distribución con. Marta y Albano de cafem anlle. Y lo que es mas importante nuestro grupo esta intentando crear con la ayuda de otros la MAREA PENSIONISTAS que de momento esto es lo que amis me quita el sueño porque es un proyecto por lo que me estoy dejando la salaz. Un abrazo muy fuerte. Ramiro

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