Sandra Rehder pone punto y seguido a nuestra escuela de fotografía y comunicación 2015/16

El pasado 6 de mayo celebramos nuestro sexto final de curso bajo el título ‘Momentos íntimos’. Sandra Rehder y Gustavo Battaglia musicaron los proyectos finales del alumnado con sus tangos llenos de contenido

Llevamos seis años impartiendo nuestros cursos de fotografía y comunicación y ya son 400 las alumnas y alumnos que hemos formado en fotografía, periodismo, cine documental, diseño gráfico y otras herramientas de comunicación transformadoras.

Hemos sobrevivido y crecido gracias a los principios de autogestión, intentando empoderar y responsabilizar al propio alumno desde su propio trabajo. Mientras nos tomamos el mes de mayo para preparar la nueva propuesta de escuela, que tendrá numerosas novedades y mejoras, os dejamos con los proyectos finales de este año 2015/2016.

Gracias por formar parte un año más, por haber sido alumno, por pensar en serlo, por difundir nuestra escuela y por posibilitar hacer llegar la formación a bajos precios y hacer crecer a profesionales críticos con la sociedad.

El alumnado del curso de iniciación a la fotografía, coordinado por Carlos Suárez, Sara Velázquez y Aitor Fernández, eligió el tema ‘Momentos íntimos’ para realizar su proyecto final. Este fue el resultado:

Los alumnos del curso de cine documental, coordinado por Pablo Rogero, presentó un extracto de los ejercicios realizados y algunos proyectos en construcción:

El alumnado del curso de fotografía artística, coordinado por Pablo Rogero, presentó los proyectos personales realizados:

Los alumnos del curso de tratamiento digital y diseño gráfico, coordinado por José Manuel Salmerón, presentó trabajos realizados bajo el tema «En el barrio», que los propios alumnos eligieron:

El alumnado del curso de fotoperiodismo libre, coordinado por Verónica Taranilla, Aitor Fernández y Mónica Solanas, presentó sus reportajes finales, de mucha calidad:

Gracias a Sandra Rehder por colaborar este año con nuestra escuela. Aquí te adjuntamos un extracto de la entrevista que le realizamos hace unas semanas:

el estado de comodidad
produce desviaciones al alma
la prolongada falta de vértigo
desmantela la agudeza
bloquea el sentido del amor
y el olvido se filtra
y permanece
los deseos de poder aumentan
y la mezquindad invade
peligrosamente
todo
(Poema de Juan López con el que presenta
el espectáculo Tangos de la Resistencia)

Creo que este poema define muy bien lo que estamos viviendo ahora. Hay mucha gente plantada en esa comodidad que se olvida de toda humanidad, aunque sucedan cosas aberrantes. Antonio Porchia escribió “no ves el río de llanto / porque no lleva una lágrima tuya”. ¿Qué importa si a uno le va más o menos bien? Yo me considero una privilegiada, pero también lo logré con lucha. Todo tiene unos costes muy grandes. Quizá si hubiera sido peluquera hubiera ganado más dinero, no sé. Pero lo cierto es que mi trabajo se agota al final de cada concierto.

Te fuiste de Argentina la última vez que su economía estuvo a punto de estallar. Elegiste Barcelona por el Mediterráneo y Serrat.

Por Serrat, por Gaudí… Por la simpatía con la Segunda República. Por esas tres cosas el padre de mi hijo y yo decidimos venir aquí.

¿Qué es la Patria para un argentino?

Yo me siento argentina, yo llevo en la piel lo malo y lo bueno de Argentina. Y lo sé por la forma de sentir. Y lo siento cuando vuelvo, y cuando respiro y siento que allá el olor, la manera de hacer las cosas, el Arte, es diferente.

¿Qué cosas echas de menos?

Si extraño algo es la frescura que se vive en Argentina, la espontaneidad,  desparpajo… Eso extraño y cuando voy ahí me encanta revivirlo.

“Para cantar tango hay que haber sufrido un poco”, has dicho alguna vez.

¿Cómo se puede expresar algo si nunca lo has vivido? Puedes ser un genio como Borges, que escribía sobre lugares que nunca había visitado, pero él tenía una sensibilidad extrema… Pero si nunca te fuiste de tu lugar, ¿cómo puedes hablar de nostalgia? Yo viví el reencuentro, la partida, el desencuentro, el júbilo, el placer intenso… Y de eso canto.

Cosas que han vivido casi todas las personas.

Sí…. Bueno, hay gente que está más adormecida. Y hay a gente a la que le molesta la intensidad de otras personas. A veces he sentido que he llegado muy hondo para algún público y no le ha gustado… Hay a gente que no le gusta llegar tan hondo, porque si llega hondo tiene que verse. Allá las cosas están desnudas y hay que hacer algo.

¿Es el tango una música para aliviar las penas, como el jazz o el flamenco?

Yo creo que todas las manifestaciones artísticas se hacen para encontrarse a uno mismo, para comprenderse, para saber quién eres. Tal vez cada oficio lo sea, puede ser que seas un repartidor de correos y que encuentres en eso una verdad, pero en el Arte creo que es más marcado e intenso. En todos los conciertos hay algún momento en que, como decía Lorca, hay un “duende”, ese momento en que se inflama el alma. Si yo tengo que soportar un montón de cosas para sentirlo, lo haré. Como sentir la luz de mi hijo, como sentir al hombre que amo, como la amistad de mi enorme amiga Vicky…

¿Crees que la música puede transformar la sociedad?

Cualquier manifestación artística, si es real, hace bien. A mí me inspira una buena película, el talento de otro, emocionarme delante de un cuadro… Y si eso no es importante, ¿qué lo es?

Después de quince años yo me he dado cuenta que tengo el público que quiero tener porque hago lo que quiero de la manera que quiero. Si vos sos fiel a vos mismo, la gente también.

¿Puede ser que tengamos una ausencia de referentes?

Yo creo que el mayor problema es que la gente cree que no puede ser feliz. Hay gente que nunca se dedicará a lo que quiere por miedo y pondrá mil excusas para no hacerlo. Y, mientras, la vida se pasa.

Yo, en algún momento comprendí que cantaba desde el dolor. Así que lo acepté y lo enfrenté, hice ese trabajo para poder evolucionar.

Tú que te fuiste a raíz de una crisis económica y aquí has encontrado otra, ¿qué puedes aportarnos, desde tu experiencia, para no condenarnos a repetir una y otra vez los mismos errores?

Tratar de conocerse. Es más fácil conocer a los demás si te conoces a vos mismo. Pero es difícil. Lo básico es ser buena gente, hagas lo que hagas.